La indignación desbordó las calles de Culiacán este miércoles, donde familias completas irrumpieron en el Palacio de Gobierno para exigir la renuncia del gobernador Rubén Rocha Moya. Lo acusan de incompetencia tras 136 días marcados por una ola de violencia imparable y el asesinato de personas inocentes.
La protesta tomó fuerza con una multitud marchando para exigir justicia por los niños Alexander y Gael, quienes perdieron la vida a manos del crimen organizado. Entre lágrimas y pancartas, el grito dela ciudadanía resonó: «¡A los niños no!», «¡Fuera Rocha!».
El descontento social continúa creciendo mientras los manifestantes demandan respuestas y acciones contundentes para frenar la inseguridad que azota al estado.


