Bajada: Seis estudiantes de origen haitiano y una joven venezolana concluyeron sus estudios en el Conalep Tijuana II, como parte de una generación que refleja la integración de familias migrantes al sistema educativo de Baja California.
La educación se convirtió en una puerta de oportunidad para jóvenes migrantes en Tijuana. Seis estudiantes de origen haitiano y una joven venezolana concluyeron sus estudios de nivel medio superior en el Conalep Plantel Tijuana II, ubicado sobre la Vía Rápida, donde celebraron su graduación junto con el resto de su generación.
En Baja California, un total de 20 estudiantes extranjeros egresaron de los seis planteles del Conalep durante el ciclo escolar 2023-2026, lo que refleja el avance de la integración de jóvenes migrantes al sistema educativo del estado.
Entre los graduados se encuentran los hermanos David y Abygaelle Dugard, hijos de Enord Dugard, quien expresó el orgullo que siente al ver a sus hijos concluir esta etapa académica en Tijuana.

“Es bueno para ellos que estudien, cada vez van a venir más haitianos”, compartió el padre de familia durante la ceremonia.
Abygaelle concluyó la carrera técnica en Administración y recordó que durante su formación creó un fuerte vínculo con tres compañeras, con quienes compartió salón y trabajo en equipo.
“Hacemos un equipo las cuatro”, comentó la joven, quien además informó que continuará su preparación profesional en la Universidad Autónoma de Baja California, donde fue aceptada para estudiar la licenciatura en Mercadotecnia a partir de enero.
David, por su parte, habló de los retos que enfrentó al estudiar en un idioma distinto al suyo. Aunque el español no era su lengua principal, aseguró que desde pequeño tuvo interés por aprenderlo y seguir preparándose.
“El español no es mi idioma principal, pero desde que estaba chiquito dije que me gusta el español y quería estudiar. Gracias a Dios le dio fuerza a mi papá para llegar aquí y me ayudó a llegar aquí”, expresó.
La graduación de estos jóvenes muestra una parte del proceso de integración que viven familias migrantes en Baja California, donde la escuela no solo representa formación académica, sino también estabilidad, comunidad y nuevas oportunidades de vida.
Fotos: Selene Reynoso / Border Zoom


