México enfrentará un fin de semana con contrastes climáticos marcados, con temperaturas superiores a los 40 grados en el norte y lluvias acompañadas de tormentas eléctricas en el centro y sur del país.
De acuerdo con los pronósticos, este sábado 21 de marzo la combinación de sistemas como vaguadas, la corriente en chorro subtropical y el ingreso de humedad provocará inestabilidad atmosférica, principalmente en el centro, sur y sureste del territorio nacional.
Las precipitaciones más intensas se esperan en Guerrero y Oaxaca, donde podrían registrarse lluvias de 25 a 50 milímetros, acompañadas de descargas eléctricas y posible caída de granizo. Estas condiciones incrementan el riesgo de encharcamientos, deslaves e inundaciones en zonas bajas, así como aumentos en niveles de ríos.

También se prevén lluvias de menor intensidad en entidades como Estado de México, Morelos, Puebla, Veracruz y Chiapas, mientras que en la Ciudad de México y la península de Yucatán se anticipan precipitaciones aisladas.
En contraste, el norte del país mantendrá condiciones secas debido a una circulación anticiclónica, pero con una onda de calor persistente que impactará a estados como Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Jalisco y Guerrero.
En regiones del noreste de Baja California, Sonora y el norte de Sinaloa, los termómetros podrían alcanzar entre 40 y 45 grados centígrados, lo que representa un riesgo para la salud, especialmente por golpes de calor y deshidratación.
El fenómeno también traerá efectos en zonas costeras. En el Istmo y Golfo de Tehuantepec se esperan vientos de 50 a 70 km/h y oleaje de hasta 3 metros, mientras que en otras regiones del país se registrarán rachas de viento de entre 30 y 60 km/h, con potencial de afectaciones.
A pesar del calor durante el día, en zonas serranas de Chihuahua, Durango y el Estado de México se pronostican temperaturas de hasta -5°C durante la madrugada, reflejando las variaciones extremas propias de la transición hacia la primavera.


