Apenas el 7% del sector industrial en Tijuana ha respondido al llamado de autorregulación, pese a ser uno de los principales motores económicos de la ciudad, informó el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de Tijuana.
El secretario Pedro Montejo Peterson advirtió que esta baja participación ocurre en un contexto crítico: el plan urbano que regula el crecimiento de la ciudad lleva 15 años sin actualizarse, lo que ha contribuido a diversos problemas de planeación.
Actualmente, la industria concentra alrededor de 230 mil empleos formales, además de generar hasta tres empleos indirectos por cada puesto directo, lo que eleva su impacto a cerca de un millón de personas en la ciudad.
A pesar de este peso económico, solo una minoría de empresas ha iniciado procesos de autorregulación, lo que limita los avances en ordenamiento urbano y cumplimiento normativo dentro del sector.
El funcionario explicó que regularizar al menos 595 empresas industriales permitiría dar un paso importante en la organización del crecimiento urbano, considerando que este sector aporta más del 60% del Producto Interno Bruto local.
Este escenario refleja una falta de actualización en los instrumentos de planeación, lo que ha dejado rezagos en el desarrollo ordenado de la ciudad, particularmente en zonas con alta concentración industrial.
Ante ello, el gobierno municipal contempla priorizar la regulación del sector industrial, debido a su impacto directo en la economía y el empleo, antes de extender estas acciones a otros sectores.
Posteriormente, se prevé intervenir áreas como el comercio, el ambulantaje y el turismo, mediante estrategias específicas que permitan avanzar en el ordenamiento integral de la ciudad.
El bajo nivel de respuesta por parte de la industria y el rezago en el plan urbano evidencian un reto estructural para Tijuana, donde el crecimiento económico ha superado la actualización de sus mecanismos de regulación.


