El costo de los alimentos volvió a presionar a los consumidores en Baja California, al registrar un incremento de 5.11% anual en la primera quincena de marzo, muy por encima de la inflación general del estado, que se ubicó en 0.50% quincenal y 2.75% anual, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Aunque la inflación general se mantiene por debajo del 3.45% anual registrado en el mismo periodo de 2025, el encarecimiento de productos básicos refleja un impacto directo en el gasto diario de las familias, especialmente en alimentos esenciales.

Las cifras muestran aumentos significativos en productos clave. El jitomate encabeza la lista con un alza de 195.74%, seguido por chile serrano con 25.88% y limón con 18.79%. A estos se suman incrementos en sodas (12.96%), calabacita (12.20%), leche (9.47%) y carne de res (9.20%), además de la tortilla de maíz (4.17%), un producto básico en la dieta.
Este comportamiento supera incluso los niveles del año pasado, cuando el indicador de alimentos registró 4.78% anual en la primera quincena de marzo de 2025, lo que evidencia una presión creciente en este rubro específico, pese a una inflación general más moderada.
A la par, otros servicios también reflejan incrementos. El costo por suministro de agua alcanzó 5.69% anual, por encima del 4.88% registrado en el mismo periodo del año anterior, lo que añade carga al gasto doméstico.
En el caso de la energía, la electricidad reportó un aumento de 4.70% anual, un contraste relevante frente a la deflación de 6.73% que se había observado en 2025, lo que marca un cambio en la tendencia de este servicio básico.
En contraste, los combustibles dieron un respiro parcial. La gasolina Magna registró una baja de 2.53% anual y la Premium de 0.19%, resultado de medidas federales para contener los precios, lo que ayudó a amortiguar parcialmente el impacto inflacionario.
El comportamiento de los precios en Baja California muestra un escenario donde la inflación general no refleja completamente la presión real sobre el consumo diario, ya que los aumentos se concentran en productos indispensables, afectando directamente la economía de los hogares.


