Autoridades municipales y representantes de CANACAR realizaron un recorrido en la zona para analizar alternativas que permitan mejorar el flujo vehicular y atender las problemáticas diarias de transportistas.
Autoridades municipales realizaron un recorrido en las inmediaciones de la Garita Internacional de Otay para revisar las condiciones de movilidad que enfrentan diariamente los transportistas de carga pesada en esta zona estratégica de Tijuana.
El recorrido fue encabezado por el titular de la Secretaría de Movilidad Urbana Sustentable, Apolinar Fernández, en coordinación con la Dirección de Tránsito Municipal y representantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR).

El objetivo fue conocer de primera mano las problemáticas que afectan la circulación de unidades de carga, así como revisar posibles estrategias para contribuir al desfogue vehicular en uno de los puntos de mayor importancia económica y logística para la ciudad.
La Garita de Otay es una de las zonas más importantes para el movimiento de mercancías entre México y Estados Unidos, por lo que los congestionamientos no solo afectan a transportistas, sino también a empresas, trabajadores, comercios y cadenas de suministro.
Durante la visita, las autoridades analizaron puntos de conflicto vial, tiempos de espera y condiciones operativas que complican el tránsito de unidades pesadas en la zona.
De acuerdo con la información compartida, la revisión forma parte de los trabajos para diseñar medidas orientadas a mejorar la movilidad y reducir la saturación vehicular en el área.
Entre los retos se encuentra ordenar la circulación de transporte pesado, mejorar la coordinación con autoridades de tránsito y atender las necesidades de un sector que representa una parte importante de la economía fronteriza.
El transporte de carga en Otay no solo implica el paso de camiones: también representa empleo, comercio exterior, competitividad y conexión binacional.
Por ello, especialistas y transportistas han señalado la necesidad de avanzar hacia soluciones más eficientes que permitan agilizar el cruce comercial sin afectar la movilidad urbana.
El reto para las autoridades será convertir el diagnóstico en acciones concretas, medibles y sostenidas para evitar que la saturación siga impactando a la zona de Otay y al desarrollo económico de Tijuana.


