Habitantes de la colonia Otay Universidad, en Tijuana, han denunciado un derrame de aguas negras en la avenida Universidad, el cual persiste desde hace más de dos meses debido, presuntamente, a la falta de mantenimiento en las tuberías de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT).
María Judith Flores Carrillo, una de las residentes afectadas, aseguró que ha realizado reportes cada 48 horas, pero aunque personal de la CESPT ha acudido al sitio, el problema continúa. Explicó que la tubería de su domicilio, que tiene más de 30 años y es de cemento, está dañada, lo que ha agravado la situación. Para evitar una acumulación mayor, ha tenido que pagar cada 10 días 2,000 pesos para que un camión succionador retire el agua contaminada.
Luz María Huerta, otra vecina, señaló que el olor a aguas residuales es cada vez más intenso, lo que les impide abrir ventanas o salir de sus viviendas sin pisar el derrame. “Es un foco de infección y un riesgo para nuestra salud”, advirtió.
Por su parte, Alicia Peralta, residente desde hace tres décadas, recordó que en el pasado también enfrentó problemas con el drenaje en su sótano y lamentó que la situación actual sea insoportable en ciertos momentos del día.
Ante la falta de respuesta, los vecinos convocaron a los medios de comunicación este lunes con la esperanza de que las autoridades atiendan la problemática a la brevedad.


