El regidor Miguel Loza anunció una propuesta para modificar el Reglamento de Alcoholes en Tijuana, con la que se busca facilitar permisos, reducir costos y combatir la informalidad en la venta de bebidas alcohólicas.
Durante su participación en la ANPAC, el edil explicó que el reglamento lleva más de una década sin actualizarse, pese a los cambios en el consumo y nuevos giros comerciales. Por ello, se plantea la creación de un permiso limitado para negocios cuya actividad principal no es la venta de alcohol, como barberías, spas o despachos, donde solo se permitiría ofrecer una bebida por cliente.
“El permiso se está promoviendo a un costo económico, de alrededor de 50 mil pesos para toda la vida y solo lo tendrían que renovarlo de manera anual”, detalló, al invitar a los comerciantes a regularizarse a través del Ayuntamiento.
Uno de los puntos centrales es la implementación de descuentos del 50% en permisos de alcohol para abarrotes y mercados, dirigidos a personas en situación vulnerable como viudos, adultos mayores o madres y padres con hijos con discapacidad. El resto del pago podría cubrirse en parcialidades antes de que concluya la administración.
Actualmente, el costo de estos permisos puede alcanzar hasta 250 mil pesos anuales, lo que ha provocado que muchos negocios operen fuera de la norma. En ese contexto, el regidor advirtió que podrían existir alrededor de 4 mil giros irregulares en la ciudad, principalmente en abarrotes.
“El sector de los abarrotes es donde se encuentra la mayor irregularidad… en estos lugares conocidos como ‘aguajes’ se vende cerveza de manera ilegal en horarios no autorizados… lo que puede generar violencia, accidentes viales”, señaló.
El planteamiento también retoma medidas anunciadas previamente, como descuentos de hasta el 80% en trámites de cambio de titular y domicilio, con el objetivo de incentivar la regularización de negocios.
Además, el regidor advirtió sobre prácticas indebidas donde empresas cerveceras ofrecen “facilidades” a comerciantes, recordando que el único ente autorizado para otorgar permisos es el Ayuntamiento de Tijuana.
En paralelo, se propuso una reforma al reglamento de espectáculos para que organizadores de eventos masivos presenten un plan vial y se encarguen del control del tráfico en los alrededores, como requisito para obtener permisos, en una ciudad donde la movilidad en eventos ha sido un problema recurrente.


