Un turista alemán violó este jueves las restricciones de la zona arqueológica de Chichén Itzá al escalar la pirámide de Kukulcán durante el fenómeno del equinoccio de primavera, cuando el descenso de la Serpiente Emplumada se proyecta sobre la estructura.
El hombre logró llegar hasta la cima y se ocultó en la cámara interna de la pirámide, evadiendo a los guardias de seguridad. Sin embargo, tras ser descubierto y obligado a descender por custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), fue recibido con golpes e insultos por parte de los asistentes, quienes exigían un castigo severo.
Ante la indignación de más de 9,000 visitantes que presenciaban el espectáculo astronómico, las autoridades intentaron resguardar al infractor trasladándolo a una zona alejada para evitar un linchamiento. No obstante, testigos señalaron que recibió un golpe en la frente, dejándolo ensangrentado.
El incidente generó momentos de tensión, con algunos turistas exigiendo cárcel para el hombre, mientras otros clamaban por un «sacrificio». Elementos de la Guardia Nacional intervinieron para contener la situación y evitar mayores agresiones.


