Donald Trump exigió a la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, que desaloje los campamentos de personas sin hogar en la ciudad, advirtiendo que, de no hacerlo, él mismo tomaría medidas al respecto.
Trump criticó la presencia de estos asentamientos en la capital del país, asegurando que afectan la seguridad y la imagen de la ciudad. Durante un discurso, enfatizó que si Bowser no actúa con rapidez, su equipo intervendrá para eliminar los campamentos y limpiar las calles.
Las declaraciones han generado polémica, ya que algunos sectores consideran que la crisis de personas sin hogar debe abordarse con soluciones estructurales y no con desalojos forzados. Defensores de derechos humanos han señalado que esta problemática requiere programas de vivienda y apoyo social en lugar de medidas represivas.
Por su parte, la alcaldesa Bowser no ha respondido directamente a las declaraciones de Trump, aunque su administración ha implementado políticas para atender la crisis de indigencia en la ciudad.
El tema ha reavivado el debate sobre cómo manejar la falta de vivienda en Estados Unidos, una situación que afecta a miles de personas en distintas ciudades y que sigue siendo un desafío para las autoridades locales y federales.


