Fiscales generales de 22 estados presentaron este martes una demanda para frenar la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que busca terminar con la ciudadanía por derecho de nacimiento. Esta práctica, establecida en la 14ª Enmienda, garantiza la nacionalidad estadounidense a todos los nacidos en el país, sin importar el estatus migratorio de sus padres.
La orden, firmada por Trump el lunes, representa un intento por cumplir una de sus promesas de campaña, pero enfrenta desafíos legales significativos pues expertos y defensores de los derechos de los inmigrantes califican la medida como inconstitucional, argumentando que la ciudadanía por nacimiento es un derecho protegido por la Constitución.
“El presidente no puede borrar la 14ª Enmienda con una simple firma”, declaró Matt Platkin, fiscal general de Nueva Jersey.
La Casa Blanca respondió con firmeza, calificando las demandas como un esfuerzo de resistencia política: “Los radicales de izquierda pueden oponerse a la voluntad del pueblo, o trabajar con el presidente Trump”, dijo Harrison Fields, subsecretario de prensa de la Casa Blanca.
Entre los demandantes se encuentra el fiscal general de Connecticut, William Tong, quien calificó la acción de Trump como un ataque personal, destacando su propia experiencia como ciudadano estadounidense por nacimiento y primer fiscal general chino-estadounidense del país.
“La 14ª Enmienda es clara: si naciste en suelo estadounidense, eres ciudadano estadounidense. No hay debate legal legítimo sobre esto”, afirmó Tong, advirtiendo que la orden ejecutiva podría causar graves daños a familias en todo el país.
El caso promete desatar una intensa batalla legal, con implicaciones directas sobre el futuro de las políticas migratorias y los derechos constitucionales en Estados Unidos.


