Un intento de rescate terminó en tragedia en el municipio de Tezoatlán de Segura y Luna, Oaxaca, donde seis personas perdieron la vida al quedar atrapadas dentro de un pozo de aproximadamente 25 metros de profundidad. Entre las víctimas se encuentran dos policías municipales que acudieron como primeros respondientes.
Durante una conferencia de prensa, el coordinador estatal de Protección Civil, Manuel Maza, explicó que el accidente ocurrió la tarde del lunes, cuando Pedro Ortega, de 53 años y propietario del lugar, descendió al pozo para revisar una bomba de combustión interna. El funcionamiento de dicho equipo generó una concentración letal de gases tóxicos, presuntamente monóxido de carbono, que provocó la pérdida de conciencia y muerte casi inmediata de quienes ingresaron al sitio.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Omar Ortega (16 años), Alonso Castro (39), Josué Espinoza (16), así como los policías municipales Norberto Rivera y Víctor Martínez, además del propio Pedro Ortega. Todos murieron tras inhalar los gases o al caer dentro del pozo.
Un adolescente de 16 años logró sobrevivir gracias a que descendió amarrado con una cuerda. Al perder el conocimiento, fue extraído por esta vía y trasladado de urgencia a un hospital, donde se le diagnosticó daño cerebral por la inhalación de gases tóxicos.
Elementos de Protección Civil estatal y municipal, con apoyo de equipo especializado para espacios confinados, participaron en la recuperación de los cuerpos. Según la Fiscalía de Oaxaca, cuatro de los fallecidos murieron por intoxicación con monóxido de carbono y dos por sumersión.
Las autoridades advirtieron sobre los riesgos de utilizar bombas de combustión en espacios cerrados como pozos, una práctica que suele aumentar en esta temporada debido al descenso en los niveles de los mantos freáticos. “Se trató de un incidente provocado por falta de precaución y desconocimiento”, subrayó Maza.
Los cuerpos fueron entregados a sus familiares.


