Este sábado 15 de marzo, Tijuana es escenario de la XXV Marcha-Peregrinación por la Vida, la Paz, la Familia y los Migrantes, organizada por la Arquidiócesis de Tijuana. Miles de personas se dieron cita en este evento que ha cobrado gran relevancia a lo largo de los años, consolidándose como una manifestación de fe, esperanza y unidad.

Desde tempranas horas, fieles de todas las edades se congregaron en la Casa Diocesana de Tijuana, ubicada en la Avenida Juan Sarabia 8585, en la Zona Centro. Vestidos de blanco, como símbolo de paz, caminaron con mensajes de reflexión y plegarias en favor de la familia, la vida y la protección de los migrantes.
La marcha inició a las 8:00 a.m., recorriendo diversas calles de la ciudad hasta llegar a la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe. Durante el trayecto, los participantes realizaron oraciones y cantos, expresando su compromiso con los valores que buscan promover en la comunidad.
El arzobispo Francisco Moreno Barrón dirigió un mensaje en el que destacó la importancia de mantener viva la esperanza y el compromiso de trabajar por una sociedad más justa y pacífica. Enfatizó que, a pesar de los desafíos actuales, la comunidad debe seguir promoviendo la unidad y el respeto por la dignidad humana.
Un punto central de la marcha fue la solidaridad con los migrantes, recordando la difícil situación que enfrentan miles de personas que transitan por la región en busca de mejores oportunidades. Los asistentes expresaron su apoyo y reafirmaron su llamado a la sociedad para acoger y acompañar a quienes más lo necesitan.
La XXV Marcha-Peregrinación por la Vida, la Paz, la Familia y los Migrantes dejó en claro que la comunidad tijuanense sigue firme en su lucha por estos valores. La gran convocatoria y el fervor demostrado reflejan el deseo de un Tijuana más unido, solidario y comprometido con el bienestar de todos.


