Esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum, dio a conocer el Plan Nacional Hídrico, un esfuerzo integral para garantizar el derecho al agua en México y enfrentar la crisis hídrica, con especial enfoque en regiones como Baja California, que enfrenta un grave estrés hídrico. El plan incluye acciones para la tecnificación del riego, la restauración de acuíferos y proyectos de infraestructura hídrica que beneficiarán a todo el país.
Uno de los proyectos más destacados para Baja California es la Desaladora de Rosarito, una solución crucial para la escasez de agua potable en ciudades como Tijuana. Este proyecto se complementa con otras iniciativas en la región, como un acueducto que mejorará la distribución del agua en zonas cercanas. Estos esfuerzos buscan asegurar que la población de Baja California cuente con agua suficiente para consumo humano.
El Plan Nacional Hídrico también prioriza la tecnificación del riego agrícola, un programa que se implementará en más de 200,000 hectáreas de cultivo en diversas regiones, incluida Baja California. La modernización de los sistemas de riego permitirá un uso más eficiente del agua y una mayor productividad agrícola, beneficiando a miles de familias productoras en el estado.
Otro aspecto clave del plan es la recarga de acuíferos, especialmente relevante para Baja California, que depende en gran medida de fuentes subterráneas. Este esfuerzo tiene como objetivo asegurar la disponibilidad de agua en el largo plazo y evitar la sobreexplotación de los recursos hídricos.
Además, el plan incluye la firma del Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad, que se llevará a cabo el 25 de noviembre. Este acuerdo involucra a sectores industriales y agrícolas que se comprometen a devolver parte del agua concesionada que no están utilizando, lo que permitirá una redistribución más equitativa de los recursos hídricos.
El gobierno federal destinará 20,000 millones de pesos en 2025 para financiar proyectos de infraestructura hídrica, que incluirán la construcción de nuevas obras y la modernización de las existentes. Estos recursos se complementarán con una inversión privada de más de 16,400 millones de pesos, lo que permitirá fortalecer la infraestructura hídrica en Baja California y otras regiones del país.
La presidenta Sheinbaum destacó que el agua deja de ser vista como una mercancía para ser reconocida como un derecho humano, en un cambio de paradigma respecto a las políticas neoliberales del pasado. El Plan Nacional Hídrico busca asegurar una gestión sustentable y justa del agua, en beneficio de todos los mexicanos.
Con este plan, México avanza hacia una gestión hídrica más equitativa, donde la colaboración entre el gobierno, la industria y la sociedad civil será clave para garantizar el acceso al agua para las generaciones futuras, especialmente en regiones como Baja California, donde el desafío del agua es más urgente.


