La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que exista riesgo de ruptura o renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), luego de que el presidente estadounidense Donald Trump insinuara la posibilidad de reemplazarlo por acuerdos bilaterales con cada país.
Sheinbaum aclaró que la revisión prevista para 2026 no significa reabrir el pacto, sino cumplir con un procedimiento establecido desde su firma en 2020. “El tratado es ley para los tres países”, subrayó al asegurar que México no contempla cambios de fondo ni una nueva negociación.
El calendario del acuerdo comercial prevé dos momentos clave: una audiencia pública en el Congreso de Estados Unidos en enero de 2026 y una reunión trilateral el 1 de julio del mismo año, donde se evaluará el cumplimiento de compromisos y posibles ajustes técnicos.
Por su parte, Trump declaró desde la Casa Blanca, tras reunirse con el primer ministro canadiense Mark Carney, que estaría abierto a “renegociar” o incluso firmar acuerdos bilaterales en lugar del esquema trilateral del T-MEC. “Podríamos hacer acuerdos diferentes, si eso resulta mejor para cada país”, dijo el mandatario.
La administración estadounidense ha mostrado interés en cambiar el formato de las negociaciones. El representante de Comercio, Jamieson Greer, adelantó que las conversaciones con México y Canadá podrían ser “probablemente bilaterales” y no trilaterales, en línea con la visión de Trump.
Greer también expresó preocupación por la política energética mexicana, al considerar que favorece a las empresas estatales y genera “dudas sobre el cumplimiento del T-MEC”. Ante ello, México analiza los 54 señalamientos presentados por Washington como posibles barreras comerciales.
Sheinbaum aseguró que México no ha incumplido el tratado y que, en caso de identificar algún punto en conflicto, se adoptarán medidas correctivas para evitar controversias. Además, adelantó que el país presentará sus propios planteamientos ante Estados Unidos durante el proceso de revisión.
Pese a las tensiones, la mandataria insistió en que el acuerdo no será reabierto. “La revisión es un proceso interno, no una renegociación”, reiteró, descartando que se modifiquen los términos pactados en 2020 o que México considere salir del tratado.


