La falta de lluvias en Baja California Sur ha alcanzado niveles críticos, poniendo en riesgo la ganadería y afectando la economía regional. La escasez de pasto ha obligado a los productores a comprar alimento para sus animales, pero los altos costos han vuelto insostenible esta medida, provocando pérdidas considerables.
Las comunidades de Todos Santos y Pescadero, que dependen de la producción local de carne y lácteos, se han movilizado con campañas de recaudación para apoyar a los ranchos afectados. Además, el gobierno estatal ha destinado más de 126 millones de pesos en apoyos a más de 7,000 ganaderos para mitigar la crisis.
A pesar de estos esfuerzos, la situación sigue siendo preocupante y se requiere la colaboración de la sociedad para evitar mayores daños al sector ganadero y a la economía de la región.


