La Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) confirmó este lunes que Norlan Guzmán-Fuentes, de 37 años y originario de El Salvador, es la víctima mortal del tiroteo registrado el pasado miércoles en un edificio federal de Dallas, Texas. En el ataque también resultaron gravemente heridos otros dos inmigrantes.
Según las autoridades, Guzmán-Fuentes se encontraba dentro de una camioneta cuando fue alcanzado por al menos ocho disparos efectuados por Joshua Jahn, de 29 años, quien se ubicó en una terraza cercana al edificio. Ese mismo día, el salvadoreño había sido arrestado por ICE en la cárcel del condado de Dallas, donde permanecía bajo custodia por un cargo de agresión agravada con arma mortal que posteriormente fue desestimado.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que, además de Guzmán-Fuentes, los heridos son Miguel Ángel García Hernández, de México, y José Andrés Bordones Molina, de Venezuela. Los tres se encontraban en una camioneta dentro de un área de acceso controlado de la instalación al momento del ataque, un tipo de entrada habitual en prisiones y bases federales.
Familiares de García Hernández señalaron que el mexicano, padre de cuatro hijos y residente de Dallas por más de 20 años, recibió cuatro disparos, incluido uno en el cuello, y se encuentra en estado crítico. Por su parte, Bordones Molina, quien llegó a Estados Unidos hace aproximadamente un año, trabajaba como repartidor y solicitaba asilo político al momento de su detención.
El atacante, Joshua Jahn, se suicidó tras el incidente. El FBI informó que las investigaciones preliminares indican que actuó solo y que el rifle utilizado fue adquirido de manera legal.
Grupos proinmigrantes han cuestionado la demora de ICE en la identificación oficial de Guzmán-Fuentes, hasta ahora la única víctima fatal del tiroteo.


