En medio de cambios recientes en la legislación federal, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Tijuana reunió a sus afiliados en un desayuno de trabajo enfocado en fortalecer relaciones laborales estables y prevenir conflictos en el sector.
Durante el encuentro se abordaron los principales retos que enfrentan los negocios gastronómicos, desde la regulación del personal hasta la adaptación a nuevas disposiciones que, eventualmente, también impactarán a nivel estatal. La intención fue abrir un espacio de diálogo práctico entre empresarios.
Lupita Gil Guzmán, consejera del organismo, explicó que estas reuniones forman parte del plan de trabajo encabezado por la presidenta Rebeca Aguilar Santuario. “Como cámara, necesitamos estar unidos y capacitados en temas generales y tan importantes como son las nuevas reformas que se acaban de autorizar a nivel federal y que después aplicarán a nivel estatal. Entonces, el tema de la regulación del trabajo de nuestro personal y de las capacitaciones continuas es algo clave para nuestra industria”, expresó.

En esta ocasión, el tema central fue “Relaciones laborales estables en el sector restaurantero”, presentado por la abogada laboralista Celeste Castro Herrera, directora de Soluciones Laborales. La especialista subrayó que el sector debe priorizar ambientes libres de violencia, reducir la rotación de personal y prepararse para la reducción de la jornada laboral sin afectar la calidad del servicio.
Uno de los puntos que más inquieta a los empresarios es cómo implementar la reducción de horas laborales sin comprometer la experiencia del cliente, especialmente en una ciudad como Tijuana, donde la industria gastronómica es un motor económico y turístico. El reto, señaló la ponente, es equilibrar productividad y cumplimiento legal.
Castro también destacó que generar empleos formales con prestaciones ante el Seguro Social es fundamental para la estabilidad del sector. Recordó que los trabajos formales no solo protegen a los trabajadores, sino que sostienen la economía regional mediante impuestos y capacitación constante.
En los últimos años, el sector restaurantero en Baja California ha enfrentado presiones por aumentos salariales, reformas laborales y ajustes fiscales. Este tipo de encuentros refleja que los empresarios buscan anticiparse a los cambios y evitar sanciones o conflictos que puedan afectar su operación.
La invitación final fue clara, permanecer en la formalidad y buscar asesoría especializada. Para los restauranteros, el escenario laboral está cambiando y adaptarse a tiempo podría marcar la diferencia entre estabilidad y complicaciones legales.


