La Cámara de Diputados recibió este miércoles la iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual plantea modificaciones a once artículos de la Constitución en materia político-electoral.
En representación del Ejecutivo federal, el subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría de Gobernación, Juan Ramiro Robledo, entregó el documento a la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, en el Palacio de San Lázaro.
Tras recibir el proyecto, la diputada presidenta instruyó su publicación inmediata en la Gaceta Parlamentaria y ordenó turnarlo a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral para su análisis y dictamen. Señaló que con este acto inicia formalmente el proceso legislativo de una propuesta que, dijo, ha ocupado durante meses el debate público y parlamentario.
La reforma contempla, entre otros aspectos, la reducción del gasto electoral, la elección directa de diputados de representación proporcional, en lugar de listas determinadas por dirigencias partidistas, y la disminución de tiempos asignados a partidos y autoridades electorales en radio y televisión.
Uno de los planteamientos establece que los consejeros electorales no podrán percibir remuneraciones superiores a las de la titular del Ejecutivo federal. Asimismo, se propone reducir el financiamiento destinado a partidos políticos, al Instituto Nacional Electoral (INE) y a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs).
De acuerdo con lo expuesto previamente por la mandataria en su conferencia matutina del 25 de febrero, la iniciativa responde —según afirmó— a demandas ciudadanas reflejadas en encuestas sobre el sistema electoral.
Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló que la propuesta se sustenta en cuatro ejes principales: la elección de la representación proporcional con respaldo directo de la ciudadanía; la reducción de costos electorales; el fortalecimiento de la fiscalización de recursos para partidos y candidaturas; y la ampliación de mecanismos de democracia directa y participativa en los ámbitos federal, estatal y municipal.
Entre los puntos específicos que incluye la reforma se encuentran: reducción del gasto, mayor fiscalización, ajustes al voto en el extranjero, regulación del uso de inteligencia artificial en propaganda, modificación de los tiempos en radio y televisión, inicio de cómputos distritales el mismo día de la elección, impulso a la democracia participativa, así como la prohibición del nepotismo y de la reelección inmediata.
Durante la sesión de este 4 de marzo se prevé que los distintos grupos parlamentarios fijen postura sobre la iniciativa, que al tratarse de una reforma constitucional requerirá mayoría calificada para su aprobación.


