En la madrugada de este jueves, cerca de 2,000 migrantes salieron de Tapachula, Chiapas, marcando el inicio de la primera caravana migrante del año. Procedentes principalmente de Venezuela, el grupo partió desde el Parque Bicentenario alrededor de las 2:00 horas con el objetivo de avanzar rápidamente hacia Estados Unidos antes del 20 de enero, fecha en la que Donald Trump asumirá nuevamente la presidencia de ese país.
Luis Rey García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana (CDH) y acompañante del contingente, señaló que se teme un aumento de deportaciones masivas tras la toma de posesión de Trump. Por ello, hizo un llamado al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para garantizar los derechos humanos de los migrantes y evitar que México sea considerado un «patio trasero» de Estados Unidos.
La caravana, que incluye también personas de Perú, Nicaragua, Honduras y El Salvador, avanzó por la carretera costera hacia Huehuetán, donde descansan antes de continuar su camino. Muchos de estos migrantes llegaron a Tapachula en lanchas o trenes, enfrentándose a abusos, asaltos, secuestros y extorsiones en su travesía.
Entre ellos hay familias con niños pequeños y bebés que han pasado más de dos semanas en México, comenzando el año en condiciones precarias, durmiendo en la calle o bajo puentes. A pesar de las adversidades, el grupo mantiene su determinación. “Sé que podemos lograrlo, vamos con todo”, expresó una mujer venezolana que forma parte de esta primera caravana de 2025.


