Lo que parecía una noche común en Rosarito terminó en un aterrador espisodio. Una persecución policial que inició con un simple intento de alto vehicular terminó con un macabro descubrimiento que dejó a todos helados.

La noche de ayer, agentes de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) intentaron detener al conductor de una pick-up Ford Ranger de color verde. Sin embargo, en lugar de obedecer, el sujeto pisó el acelerador y emprendió la huida a toda velocidad, desatando una persecución por las calles del municipio.
La adrenalina aumentó conforme la patrulla lo seguía hasta llegar a las cercanías de la colonia Puerta Plata, con dirección al Bulevar 2000. Pero la fuga no duró mucho. El conductor perdió el control de la camioneta y se estampó contra un cerro, momento que aprovecharon los oficiales para detenerlo.
Sin embargo, lo más aterrador estaba por venir. Al revisar la parte trasera del vehículo, los agentes se toparon con una escena escalofriante: un cuerpo sin vida, envuelto en bolsas negras y con evidentes signos de violencia. La zona fue asegurada de inmediato por el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la FESC para dar inicio a las investigaciones.
El conductor fue detenido y trasladado ante la Fiscalía, donde se determinará su situación legal en las próximas horas. Para algunos, este puede ser solo otro caso más de violencia en la región, pero para una familia, es una vida que se ha perdido, un ser querido que nunca regresará a casa.


