La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, marcó el cierre de más de tres décadas de actividad criminal y provocó una reacción violenta en al menos veinte estados del país, con bloqueos, ataques y tensión generalizada.
El operativo se realizó el domingo 22 de febrero de 2026 en la sierra de Tapalpa, Jalisco, donde fuerzas especiales del Ejército mexicano, con apoyo de Estados Unidos, enfrentaron al capo. El hombre de 59 años resultó gravemente herido durante el enfrentamiento y murió mientras era trasladado en helicóptero a la capital.

En el despliegue participaron aeronaves de la Fuerza Aérea, la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República. La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó que la operación contó con información compartida por autoridades estadounidenses en el marco de la cooperación bilateral.
El saldo del operativo incluyó la muerte de cuatro integrantes del CJNG en el lugar, así como el fallecimiento de Oseguera Cervantes y otros tres miembros durante el traslado. Además, dos presuntos integrantes del grupo fueron detenidos y se aseguraron armas de uso exclusivo militar, entre ellas lanzacohetes.

Tras confirmarse la muerte del líder criminal, se registró una ola de violencia en Jalisco, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas, Colima, Guanajuato, Zacatecas y Baja California, entre otros más. Hubo bloqueos carreteros con vehículos incendiados, tiroteos y ataques a comercios. En Guadalajara se contabilizaron más de 30 puntos con incidentes, mientras que en Puerto Vallarta se difundieron imágenes de humo y caos en el aeropuerto, lo que llevó a la cancelación de vuelos.
La Embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta para que sus ciudadanos permanecieran resguardados, señalando que los bloqueos afectaron operaciones aéreas en Guadalajara y Puerto Vallarta.
De acuerdo con reportes oficiales, Oseguera Cervantes encabezó durante años una organización con presencia en más de 25 estados del país y actividad internacional en más de 40 naciones. El CJNG se especializó en la producción y tráfico de drogas sintéticas, particularmente fentanilo y metanfetaminas, lo que lo posicionó como uno de los principales proveedores hacia Estados Unidos.
Las acciones del grupo se caracterizaron por el uso de violencia extrema, con ataques armados, uso de drones con explosivos, vehículos blindados artesanales y armamento de alto poder. Entre los antecedentes más relevantes se encuentra el ataque de 2015 contra fuerzas federales en Jalisco y el derribo de un helicóptero militar ese mismo año.
Tras la caída de su líder, se abre una etapa de incertidumbre sobre el futuro del CJNG. Autoridades y analistas consideran que el grupo podría enfrentar una disputa interna por el control o un proceso de reorganización, ante la ausencia de un sucesor definido.
La muerte de “El Mencho” representa uno de los golpes más relevantes contra el narcotráfico en los últimos años; sin embargo, la estructura operativa del CJNG continúa activa, lo que mantiene la atención sobre la evolución de la violencia en el país en los próximos meses.


