El árbitro Marco Antonio ‘Gato’ Ortiz volvió a colocarse en el centro de la controversia tras validar un gol en los últimos minutos del encuentro entre Tigres y Necaxa, correspondiente al partido de vuelta de los Cuartos de Final del torneo Clausura. La anotación, que se dio en el minuto 97, selló el pase a semifinales para el conjunto felino, pero estuvo marcada por dos acciones cuestionables que no fueron sancionadas.
La jugada nació a partir de un tiro libre en el que incluso el portero Nahuel Guzmán se incorporó al área rival en busca del gol. En medio del caos ofensivo, Juanjo Purata pareció empujar al defensor Tomás Badaloni, mientras que instantes después, Nicolás Ibáñez golpeó con los tachones el muslo del arquero necaxista, Ezequiel Unsain. A pesar de las protestas, Ortiz convalidó el tanto sin recurrir a revisión prolongada, desatando una oleada de críticas.

Esta decisión ha revivido cuestionamientos sobre el criterio del silbante, quien ya arrastraba antecedentes de decisiones polémicas en partidos definitorios. En redes sociales y espacios deportivos, tanto analistas como aficionados han expresado su inconformidad, señalando la falta de consistencia arbitral en momentos clave del campeonato.


