La rickettsia continúa siendo un problema de salud pública en Baja California, particularmente en la zona este de Tijuana, donde las autoridades han identificado un mayor riesgo de propagación de la enfermedad.
El titular de la Secretaría de Salud del Estado explicó que en colonias como Terrazas del Valle confluyen varios factores que favorecen la presencia de garrapatas: falta de servicios, acumulación de basura, muebles viejos en patios y una alta población de perros en condición de calle. Este escenario se ha convertido en un “cóctel” que propicia la proliferación de la enfermedad.
En lo que va del año, Baja California registra más de 55 casos confirmados de rickettsia, de los cuales 20 han sido fatales, la mayoría en Tijuana. Las cifras representan un ligero aumento respecto a los 50 casos y 19 fallecimientos reportados previamente.
Las autoridades señalaron que trabajan en acciones focalizadas en zonas vulnerables, como recolección de basura y muebles, fumigaciones, captura y atención de perros callejeros, a los que se les coloca collares antigarrapatas, tratamientos con fipronil y esterilizaciones. Estas medidas buscan disminuir los riesgos de transmisión.
El sector salud mantiene además una campaña de capacitación a médicos para que consideren la rickettsia como diagnóstico temprano. “Es una enfermedad infecciosa tratable, pero si no se atiende en los primeros cinco días después de la mordedura, puede derivar en complicaciones graves o incluso la muerte”, subrayó el secretario. El tratamiento de elección es la doxiciclina, antibiótico que permite una mejoría entre 24 y 36 horas después de iniciado.
Síntomas
La enfermedad puede confundirse con un cuadro viral, digestivo o respiratorio, lo que retrasa la atención. Los principales síntomas son:
• Fiebre repentina, superior a 38°C.
• Dolor de cabeza intenso y persistente.
• Dolores musculares y malestar general.
• Erupciones cutáneas en forma de manchas o ampollas.
• Una escara negra en el sitio de la picadura.
Ante estos signos, las autoridades recomiendan acudir de inmediato a una unidad médica y evitar la automedicación.
Un caso que causó controversia
El fallecimiento de Evelín García, joven de 18 años de Tecate, evidenció los riesgos de un diagnóstico tardío. La joven presentó fiebre y dolor de cabeza, pero inicialmente fue tratada por una supuesta infección en la garganta. Su condición se agravó y, tras ser trasladada al Hospital General de Tijuana, se confirmó que padecía rickettsia.
El caso generó preocupación en la población y reavivó el debate sobre la necesidad de mejorar los protocolos de detección temprana en hospitales y clínicas del estado.


