La gobernadora Marina del Pilar Ávila rompió el silencio este lunes para confirmar que su visa estadounidense fue cancelada el pasado 10 de mayo, aunque aseguró que esta medida no obedece a ningún delito o falta, sino que se trata de una decisión administrativa sin explicación oficial.
“Es una medida consular, no una acusación. No hay delito, no hay falta que perseguir”, afirmó durante un posicionamiento ante medios, acompañada por integrantes de su gabinete. La mandataria estatal dijo estar “tranquila y con la conciencia limpia”, y agradeció las muestras de apoyo de sus colaboradores y aliados políticos.
Sin permitir preguntas de la prensa, Ávila denunció que algunos actores han intentado usar la situación con fines políticos: “Me han señalado sin pruebas, sin verdad y sin límites… pero sigo firme, con las manos limpias y el corazón en su lugar”. También cuestionó que la violencia de género parezca normalizada en algunos sectores: “Se equivocan quienes detrás de un micrófono, una cámara o del anonimato en redes sociales me atacan sin fundamentos”.
Durante su mensaje, la gobernadora no hizo ninguna mención sobre la presunta cancelación de visa de su esposo, Carlos Torres Torres, pese a los señalamientos públicos al respecto.
Ávila dijo confiar en que el tiempo y la verdad pondrán todo en su lugar, y reafirmó su compromiso con los principios del movimiento de la Cuarta Transformación. “Servir no es un privilegio, es una causa… y esa causa, como todas las que valen la pena, a muchos les incomoda”.


