Asli Fernández, una influencer de 30 años, perdió la vida el pasado martes tras someterse a un procedimiento estético conocido como Mommy Makeover en una clínica de Tijuana, México. La cirugía, que combina implantes de pecho, abdominoplastia y liposucción, fue realizada en el Hospital Medical del Río por el cirujano Miguel Ángel Fonseca, quien ahora enfrenta señalamientos por presunta negligencia.
El esposo de la influencer, Cristhian Carreón, denunció irregularidades en el proceso. Según su relato, no se le permitió estar presente en el hospital y, pese a ser informado de que la cirugía iniciaría a las 10:00 a.m., no fue sino hasta las 3:00 p.m. que le notificaron el estado crítico de su esposa. Al llegar al hospital, Carreón aseguró que encontró inconsistencias, ya que el médico apareció en el lugar cuando supuestamente debía estar en quirófano. Poco después, le informaron que Asli había fallecido debido a una trombosis.
El caso se tornó aún más controvertido tras declaraciones de otra mujer, quien aseguró que el cirujano atendió a su hija a la misma hora en que operaba a Fernández. Además, el hospital ofreció cubrir los gastos funerarios y devolver el costo de la cirugía, decisión que generó suspicacias al no enviar el cuerpo de la influencer al Servicio Médico Forense (Semefo).
Las autoridades ya investigan el caso. La Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) de Baja California clausuró temporalmente el hospital para revisar su equipo y procedimientos, mientras que la Fiscalía General del Estado realiza indagatorias para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
Familiares y amigos de Asli Fernández han exigido justicia y han llamado a evitar más tragedias como esta, que pone en cuestionamiento los estándares de seguridad en procedimientos estéticos en la región.


