Alrededor de dos mil personas salieron a las calles de Tijuana este domingo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, en una movilización marcada por consignas, pancartas y reclamos de justicia por mujeres desaparecidas o víctimas de violencia. La marcha fue organizada por colectivos feministas, madres buscadoras y familiares de víctimas bajo el mensaje “por las que faltan”.
La concentración comenzó desde las 13:00 horas en el Monumento México, conocido como “Las Tijeras”, en la Zona Río, donde mujeres de distintas edades se reunieron acompañadas por familiares y simpatizantes del movimiento. Poco antes de las 15:00 horas inició la caminata, luego de un mensaje de integrantes del colectivo Madres Buscadoras de Tijuana, quienes dedicaron palabras de apoyo y acompañamiento a las asistentes.

Entre consignas, carteles y cantos colectivos, el contingente recorrió las principales vialidades de la Zona Río. La movilización reflejó una demanda que se ha repetido durante años en diferentes ciudades del país: visibilizar la violencia contra las mujeres y exigir respuestas de las autoridades en casos de desaparición y feminicidio. En los últimos años, marchas similares del 8M han reunido a miles de personas en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
A las 15:34 horas, un grupo de mujeres con el rostro cubierto comenzó a realizar pintas y golpear con bates y palos una estación del Sistema Integral de Transporte de Tijuana (SITT). Dentro del movimiento feminista, este tipo de acciones ha sido señalado por algunas participantes como actos de protesta para llamar la atención de las autoridades y de la sociedad sobre problemáticas que, aseguran, durante años han sido ignoradas.

La movilización continuó hacia la glorieta Cuauhtémoc y el Monumento a Abraham Lincoln, donde también se realizaron grafitis con mensajes feministas. En ese punto, algunas manifestantes dedicaron consignas dirigidas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticando sus políticas migratorias y acciones militares recientes, lo que reflejó que las consignas del movimiento también incluyen cuestionamientos a problemáticas internacionales.
Posteriormente el contingente llegó a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Baja California, donde algunas mujeres golpearon puertas y ventanas, además de causar daños en equipo y documentos dentro del edificio. Para muchas participantes, estas acciones representan una forma de presión hacia las instituciones encargadas de investigar delitos y garantizar justicia para las víctimas.
Minutos después, alrededor de las 16:20 horas, desde el interior del edificio de la fiscalía fue lanzado un dispositivo con gas, lo que obligó a las personas que se encontraban afuera a retroceder momentáneamente para reorganizarse y continuar la marcha.

Más tarde el grupo avanzó hacia el Tribunal Superior de Justicia del Estado, ubicado a un costado de la fiscalía, donde también se registraron daños en puertas, ventanas y equipo, en medio de consignas que exigían mayor atención de las autoridades hacia los casos de violencia contra mujeres.
La marcha concluyó en Palacio Municipal, el cual se encontraba protegido con hojas de triplay y custodiado principalmente por policías mujeres, evitando el ingreso al edificio. En esa zona no se reportaron incidentes mayores, y el contingente comenzó a dispersarse.
Finalmente, varias participantes regresaron al Monumento México, donde compartieron mensajes de apoyo y acompañamiento entre ellas. La jornada dejó claro que las movilizaciones del 8M en Tijuana continúan siendo un espacio para visibilizar la violencia de género y exigir justicia, un reclamo que cada año convoca a más mujeres y colectivos en la ciudad.


