Mayra Alejandra Buenrostro, madre de Pablo, un joven jornalero de 15 años que perdió la vida tras detonar una mina sembrada por el crimen organizado en una huerta de limón en Santa Ana Amatlán, Michoacán, ha solicitado asilo en Estados Unidos debido a la creciente violencia en su comunidad.
Tras no recibir respuesta de la Embajada de Estados Unidos en México, Mayra acudió a la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en busca de refugio. Expresó temor por su seguridad y la de su familia, especialmente después de alzar la voz sobre la muerte de su hijo y la presencia de minas en la región.
Mayra hizo un llamado a las autoridades para que retiren las minas colocadas por grupos criminales en las huertas de limón, con el fin de evitar más tragedias. Señaló que muchos niños acompañan a sus padres en las labores agrícolas y están en riesgo constante debido a estos artefactos explosivos.
Además, exigió una disculpa pública por parte de la Fiscalía General del Estado de Michoacán, que en un inicio insinuó que su hijo podría haber estado involucrado en actividades ilícitas. Mayra lamentó la criminalización de su hijo y pidió que se limpie su nombre.
La situación en Michoacán ha llevado a muchas familias a buscar refugio en otras regiones o países, huyendo de la violencia y la falta de oportunidades laborales. La solicitud de asilo de Mayra refleja la desesperación de quienes buscan proteger a sus seres queridos y encontrar un lugar seguro lejos del conflicto que azota su tierra natal.


