La deuda pública de México alcanzará una cifra histórica en los próximos años, estimándose que llegará a casi 20 billones de pesos para 2026, lo que representa el 52.3% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, de acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica 2026 entregados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Con este nivel de deuda, cada mexicano deberá cargar con un promedio de 148,489 pesos, una cifra considerablemente mayor a los 116,076 pesos por persona registrados en 2018. Esta proyección es consecuencia de varios factores, incluyendo el aumento en los préstamos solicitados por el gobierno de la actual administración.
A pesar de este incremento, las autoridades financieras del país han subrayado que México mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos, como un bajo déficit en cuenta corriente y una deuda externa controlada. Además, el país dispone de una línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional (FMI), así como una política cambiaria flexible, que contribuyen a mitigar riesgos de crisis financieras graves.
Sin embargo, el creciente nivel de endeudamiento ha generado preocupaciones sobre el futuro económico del país. Expertos señalan que, aunque no se prevé una crisis inmediata, el manejo adecuado de la deuda será crucial para garantizar la estabilidad financiera a largo plazo.


