Con botellas de colores y una meta clara, Mario Alberto Valenzuela y Raúl Vázquez, estudiantes de gastronomía en la Universidad Vizcaya de las Américas, emprendieron la venta de aguas frescas embotelladas en el crucero frente al Centro de Atención a Solicitantes (CAS). Su propósito: reunir fondos para viajar a Francia, donde realizarán sus prácticas profesionales.
Ambos jóvenes sueñan con llegar al país europeo, al que consideran la cuna de la gastronomía, para conocer su cultura culinaria y fusionarla con la mexicana, fortaleciendo así su formación y experiencia profesional.

El viaje está planeado entre junio y octubre del próximo año, con una estancia de seis meses. Calculan que necesitarán reunir alrededor de cien mil pesos para cubrir el programa y los gastos del viaje.
Mario Alberto explicó que el primer pago, de mil euros (aproximadamente 22 mil pesos), debe realizarse antes del 26 de octubre, y aseguró que están cerca de alcanzar esa primera meta.
“Estamos ya un poco cerca de completar el primer pago del programa; después de eso vendrán los gastos de vuelos y otras cosas”, comentó.
Para ellos, la gastronomía va más allá de una profesión: es una forma de vida. “La cocina es una manera de dejar huella”, expresó Mario Alberto, mientras que Raúl la definió como “un arte que se comparte”.
La idea de vender aguas surgió por las altas temperaturas y la experiencia previa de Raúl en un puesto de tacos donde ya ofrecían estas bebidas. Decidieron aprovechar ese conocimiento y lanzarse al emprendimiento.
Ambos aseguraron que la experiencia ha sido muy positiva, pues muchas personas los han apoyado sin siquiera conocerlos. “Queremos que nuestra historia motive a otros jóvenes a luchar por lo que quieren”, coincidieron.
Las aguas frescas tienen un costo de 30 pesos y se venden de lunes a viernes a partir de las 2:00 de la tarde; los lunes y martes también ofrecen roles de canela.
Quienes deseen apoyarlos pueden comunicarse con Mario Alberto al 664-726-9093 o a través de Instagram en la cuenta @maje.vlogs.


