La periodista Adela Navarro Bello, directora del semanario ZETA de Tijuana, ha recibido al menos ocho llamadas telefónicas con amenazas luego de publicar investigaciones periodísticas que involucran a la Fiscalía General del Estado (FGE) y al gobierno de Baja California.
De acuerdo con la organización internacional Artículo 19, las intimidaciones comenzaron tras la difusión de un reportaje sobre el ocultamiento de información en torno a una narcofosa, y se intensificaron tras revelar presuntos actos de corrupción relacionados con autoridades estatales. Las llamadas han sido dirigidas tanto a números antiguos como al conmutador principal del medio, dificultando rastrear su origen. En algunos casos, se ha detectado ruido de viento, como si las llamadas fueran hechas desde un vehículo en movimiento.
Artículo 19 condenó las amenazas y exigió a la Fiscalía General de la República (FGR) intervenir de manera urgente para investigar los hechos y garantizar la seguridad de la periodista.
Por su parte, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda expresó su respaldo público a Navarro Bello, asegurando que su administración ofreció acompañamiento y apoyo legal y de seguridad a la periodista. “Proteger a la prensa es proteger la libertad de expresión”, señaló la mandataria, al reiterar que en su gobierno no se permitirán ataques contra quienes ejercen el periodismo.


