Inés Gómez Mont y su esposo, Víctor Manuel Álvarez Puga, quienes han permanecido alejados de la vida pública por más de tres años debido a acusaciones de delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal, fueron eliminados de la Lista de Personas Bloqueadas de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Este registro, gestionado por la UIF, identifica a individuos y entidades vinculadas con posibles actividades ilícitas. Según la institución, la lista se elabora con base en investigaciones internas y solicitudes de organismos internacionales, como parte de los esfuerzos de México para fortalecer la prevención de delitos financieros.
Las investigaciones contra Gómez Mont y Álvarez Puga se remontan a 2019, cuando la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada abrió una carpeta en su contra, señalándolos como presuntos líderes de una red de operaciones con recursos ilícitos. No obstante, fue hasta 2021 cuando la Fiscalía General de la República obtuvo órdenes de aprehensión en su contra, momento en el que ambos desaparecieron de la vida pública.
Desde entonces, su paradero sigue siendo un misterio. En 2022, Tita Bravo, exsuegra de la presentadora, sugirió que Gómez Mont podría estar refugiada en una casa de seguridad en Chiapas, Puebla o incluso Miami, lo que habría provocado su distanciamiento de sus hijos. Mientras tanto, las autoridades continúan su búsqueda.


