La molestia en Baja California está al tope tras la polémica decisión de un juez que dejó en libertad a Ángel «N», quien, manejando en estado de ebriedad, provocó un accidente que le costó la vida a María del Refugio Cabrera Lucero y Claudia Sánchez Cabrera.
La tragedia ocurrió el pasado 9 de marzo, cuando Ángel «N», originario de Nuevo León, conducía bajo los efectos del alcohol mientras escuchaba corridos. Ignoró un alto en el Boulevard 2000 de Tijuana y desató una persecución que terminó en un brutal choque de frente contra un Nissan Altima en la zona de Popotla.
El impacto no solo cobró la vida de María del Refugio y Claudia, sino que también dejó a un adulto mayor y a un menor con heridas graves. Las pruebas toxicológicas confirmaron que el conductor iba alcoholizado y a exceso de velocidad, lo que agrava aún más su responsabilidad en los hechos.
A pesar de la gravedad del caso, la justicia parece haberle dado la espalda a las víctimas y sus familias. Aunque la Fiscalía pidió prisión preventiva, el juez determinó que Ángel «N» podrá seguir su proceso en libertad con la única condición de firmar cada quince días y pagar una ridícula garantía de 10 mil pesos.
La noticia ha desatado una ola de enojo en redes sociales y entre la comunidad, quienes exigen que se haga justicia. Familiares de las víctimas han alzado la voz con un mensaje claro: “No vamos a descansar hasta que haya justicia por María del Refugio y Claudia”.
El enojo no se ha quedado solo en redes, ya que ciudadanos han convocado a movilizaciones para exigir que este caso no quede impune. ¿Cómo es posible que alguien que causó la muerte de dos personas por manejar borracho esté libre con una simple firma?, es la pregunta que muchos se hacen.
La exigencia es clara: que se reconsidere la medida judicial y que Ángel «N» enfrente las consecuencias de sus actos. Este no puede ser otro caso más donde la impunidad gana, dejando en el olvido a las víctimas y sus familias.


