Más de 5 toneladas de drogas fueron incineradas en el centro de adiestramiento del cuartel de la Segunda Zona Militar en Aguaje de la Tuna, Baja California. Este decomiso, el más grande realizado recientemente, ocurrió hace poco más de un mes en el municipio de Playas de Rosarito, donde las autoridades encontraron los narcóticos ocultos dentro de paquetes de «comida para perro» en un camión.
En total, se destruyeron 5,929 kilos con 42 gramos de drogas, que incluían 218 kilos de marihuana, 17 kilos de metanfetamina, 5,687 kilos de cocaína, 7 kilos de metilamina, 50 gramos de clinocepan y 84 unidades de la misma sustancia.
El Fiscal General en Baja California, Victorino Porcallo Domínguez, destacó que, además de estos narcóticos, también se han incautado importantes cantidades de fentanilo, aunque este no puede ser destruido por incineración y requiere de empresas especializadas para su eliminación segura.
El decomiso fue resultado de la colaboración entre autoridades federales, estatales y locales, con especial mención para el canofilo «Tonelada», cuyo trabajo ha sido crucial en el aseguramiento de narcóticos en el puesto de control militar del Centinela.
El evento contó con la presencia del Secretario General de Gobierno, Alfredo Álvarez, y el Secretario de Seguridad Ciudadana, General Laureano Carrillo Rodríguez, quienes elogiaron la cooperación entre los tres niveles de gobierno en la lucha contra el narcotráfico.


