Aunque las autoridades aún no han emitido un informe oficial, un guardia de seguridad presente en el lugar sugirió que el incendio registrado en una tienda Telcel no fue provocado, sino que pudo haberse originado por un cortocircuito. El siniestro puso a prueba la capacidad de respuesta de los cuerpos de emergencia, ya que uno de los hidrantes cercanos no funcionó correctamente, lo que retrasó las labores de extinción.

Personal de Protección Civil acudió al lugar para revisar la zona y asegurar que no existían riesgos adicionales, afortunadamente, no fue necesario realizar evacuaciones, según confirmaron los equipos de emergencia. Además de los bomberos, participaron elementos de la Policía Municipal y voluntarios de la Cruz Roja Mexicana, quienes brindaron apoyo en las labores de control y revisión del área.
El incidente ha levantado cuestionamientos sobre el estado de la infraestructura para emergencias en la zona, particularmente la funcionalidad de los hidrantes, que son cruciales en situaciones como esta. Mientras las autoridades continúan con las investigaciones para determinar las causas exactas del incendio.


