Ensenada, B.C. – 4 de marzo de 2025. Lo que inició como un enfrentamiento con la policía durante el Gran Carnaval de Ensenada terminó en una inesperada liberación gracias a la intervención de la “Corte Real” del evento. Un hombre en evidente estado de ebriedad desafió a los agentes municipales durante el desalojo de la festividad, resistiéndose a la autoridad y generando un altercado que culminó en su detención.
De acuerdo con testigos, el sujeto intentó atravesar una formación policial, negándose a seguir las indicaciones de los oficiales. Tras varios minutos de resistencia, fue asegurado y trasladado a la comandancia, donde pasó la noche junto con otros infractores. Sin embargo, al día siguiente, la historia tomó un giro inesperado.
Siguiendo una tradición del Carnaval, el Rey Alfredo “Gordo” Ventura y el Duque David Refugio “El Papi” intercedieron por los detenidos, solicitando su liberación como parte de un acto simbólico que busca representar el espíritu festivo del evento. En total, ocho personas fueron beneficiadas por la “amnistía carnavalesca”.
La escena en la Dirección de Seguridad Pública Municipal estuvo llena de sorpresa y alivio. Los liberados agradecieron a la autoproclamada “Corte Real” del Carnaval, algunos con risas y otros aún desconcertados por la singular situación. “No me lo esperaba, pero gracias al Rey y al Duque por sacarnos de aquí”, comentó uno de los beneficiados.
A pesar de este acto simbólico, las autoridades municipales recordaron a la ciudadanía que el Carnaval debe disfrutarse con orden y respeto, sin poner en riesgo la seguridad del evento ni la de los asistentes. “Es importante que la gente se divierta, pero siempre con responsabilidad. No queremos que estos hechos se repitan”, expresó un representante de la Dirección de Seguridad Pública.
Un gesto de tradición o un mal mensaje?
Si bien esta práctica forma parte del folclore del Carnaval, algunos ciudadanos han cuestionado si no envía un mensaje erróneo sobre las consecuencias del mal comportamiento en eventos masivos. Mientras unos ven la intervención de la “Corte Real” como un acto simbólico sin mayor trascendencia, otros consideran que este tipo de indulgencias podrían alentar la impunidad.


