En un operativo reciente en la garita de Otay, Tijuana, Baja California, la Guardia Nacional aseguró un cargamento de más de media tonelada de metanfetamina y 60 kilogramos de cocaína ocultos en un tráiler procedente de Sinaloa. El conductor, identificado como José ‘N’, fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público Federal.
Durante una inspección con tecnología de rayos no intrusivos, los agentes detectaron irregularidades en la estructura de la caja del camión. Al realizar una revisión minuciosa, encontraron 205 paquetes de metanfetamina, con un peso total de 537.4 kilogramos, y 50 paquetes de cocaína, sumando 60 kilogramos.
Este decomiso se enmarca en el Operativo Frontera Segura, derivado de los acuerdos entre México y Estados Unidos para combatir el tráfico de narcóticos. La garita de Otay es uno de los principales puntos de cruce fronterizo, lo que la convierte en un foco de atención para las autoridades debido al constante flujo de mercancías y la detección recurrente de cargamentos ilícitos.
A pesar de los esfuerzos conjuntos y los operativos implementados, el tráfico de drogas sigue siendo una problemática persistente en la frontera norte de México. La reciente incautación pone de relieve la capacidad de las organizaciones criminales para idear métodos sofisticados de contrabando, desafiando continuamente las estrategias de seguridad establecidas.
Las autoridades mexicanas han intensificado las inspecciones en los cruces fronterizos, especialmente tras las recientes tensiones políticas con Estados Unidos relacionadas con el combate al narcotráfico y el flujo migratorio. El gobierno mexicano busca demostrar su compromiso en estas áreas para evitar posibles sanciones comerciales por parte de su vecino del norte.


