La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como una situación «normal» el análisis que está realizando el gobierno mexicano respecto a los adeudos pendientes de Pemex con sus proveedores. Según Sheinbaum, las deudas de la petrolera ascienden a 20,500 millones de dólares, y se planea establecer esquemas para saldar estas obligaciones.
La declaración surge en respuesta a una solicitud de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (AMESP), que exige el pago de los pasivos acumulados, equivalentes a 103,600 millones de pesos (aproximadamente 5,114 millones de dólares.
Pemex, cuya deuda financiera supera los 97,000 millones de dólares, enfrenta presión por parte de los proveedores debido al riesgo que estos atrasos representan para la producción de hidrocarburos. Los informes financieros de la compañía, correspondientes al tercer trimestre, revelan una deuda con proveedores por 20,500 millones de dólares, incluyendo pasivos que están en litigio.
Además, la agencia Bloomberg informó que Pemex ha detenido la firma de nuevos contratos con proveedores de servicios, especialmente en la división de Exploración y Producción, mientras concentra esfuerzos en resolver los pagos pendientes. Esta medida aplica exclusivamente a acuerdos que aún no han sido formalizados.


