Estados Unidos volvió a colocar a Baja California en el centro de su agenda contra el narcotráfico. René Arzate-García, alias “La Rana”, y Alfonso Arzate-García, “El Aquiles”, fueron señalados como objetivos prioritarios y ahora enfrentan acusaciones por narcoterrorismo.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ofrece hasta 5 millones de dólares por cada uno, es decir, 10 millones en total, por información que conduzca a su arresto o condena. En el anuncio oficial se lee: “Ayúdanos a desmantelar a dos de los principales líderes del Cártel de Sinaloa. Ofrecemos hasta 10 millones de dólares en recompensas por información que conduzca al arresto o condena de los capos”.

De acuerdo con la Administración de Control de Drogas (DEA), ambos han mantenido el control de la Plaza de Tijuana del Cártel de Sinaloa durante aproximadamente 15 años. Las agencias estadounidenses sostienen que su liderazgo se ha sostenido mediante violencia, alianzas y una red de influencia local. Desde 2023 son identificados como responsables del norte de Baja California.
En septiembre de 2025, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos incluyó 15 empresas en una lista de entidades presuntamente vinculadas a la facción de Los Mayos.
Entre las compañías ubicadas en Rosarito se encuentran Coco Beach Bar, Gotoco Alimentos Procesados, Grupo JRCP, JR Alimentos del Mar, Operadora de Alimentos Con Orígenes de México, Sabor Tapatío y Transporte Urbano y Suburbano del V Municipio. En Tijuana figuran Alimentos y Diversión Insurgentes, Cavally Antro & Bar, Complejo Turístico JJJ, Grupo Hotelero JJJ, JJ Gonver, Operadora de Espectáculos, Alimentos y Bebidas J&R y Sunset Servicios Gastronómicos.
La frontera vuelve así a ser escenario de tensiones binacionales.



