El gobierno de Estados Unidos ha confirmado la desactivación de la aplicación CBP One, una herramienta que permitía a migrantes indocumentados programar citas en los puertos de entrada a lo largo de la frontera con México. Desde el 20 de enero de 2025, la plataforma dejó de aceptar registros y asignar citas, y todas las citas previamente programadas han sido canceladas.

Esta decisión ha generado una profunda incertidumbre entre miles de migrantes que aguardaban su turno para solicitar asilo en Estados Unidos. Muchos de ellos, provenientes de países como Venezuela, Cuba, Guatemala, Colombia y Perú, se encuentran varados en ciudades fronterizas mexicanas como Tijuana, sin claridad sobre los pasos a seguir. La aplicación, implementada durante la administración de Joe Biden, había facilitado una gestión más organizada del flujo migratorio en la frontera. Sin embargo, con su cancelación, el futuro de estos migrantes es incierto.
Las autoridades estadounidenses han instado a los migrantes a no intentar gestionar trámites mediante la aplicación y a utilizar las vías regulares de inmigración establecidas. Esta medida forma parte de las recientes estrategias del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para reforzar el control fronterizo y gestionar los flujos migratorios.
La cancelación de CBP One ha dejado a muchos migrantes en una situación de vulnerabilidad. Algunos han optado por regresar a sus países de origen, mientras que otros buscan establecerse en México, solicitando visas y buscando oportunidades laborales.
Este cambio abrupto en la política migratoria subraya la volatilidad de las estrategias gubernamentales en materia de inmigración y pone de relieve la necesidad de soluciones integrales que aborden las causas fundamentales de la migración. La comunidad internacional observa con atención las repercusiones de esta medida y su impacto en las vidas de miles de personas que buscan una vida mejor.


