Al cumplirse una semana de suspensión de clases en Zacatecas, se registró un enfrentamiento entre maestros y ciudadanos en la capital del estado. Los docentes, que mantienen un paro laboral en demanda de pagos atrasados y mejores condiciones laborales, se manifestaban en la Plaza de Armas cuando un grupo de padres de familia y comerciantes locales intentó desalojarlos, exigiendo el regreso a las aulas.
El conflicto escaló cuando ambas partes comenzaron a intercambiar empujones y agresiones verbales. La situación requirió la intervención de la policía estatal para evitar mayores confrontaciones. No se reportaron heridos de gravedad, pero sí varios detenidos por alteración del orden público.
María López, madre de familia afectada por la suspensión de clases, expresó: «Nuestros hijos están perdiendo valioso tiempo de aprendizaje. Entendemos las demandas de los maestros, pero no pueden seguir afectando a los estudiantes».
Por su parte, Juan Pérez, representante del sindicato magisterial, declaró: «Lamentamos los inconvenientes causados, pero nuestras demandas son justas y no hemos recibido respuesta de las autoridades».
El gobernador del estado, Alejandro Tello, hizo un llamado a ambas partes para entablar un diálogo constructivo y buscar soluciones que permitan reanudar las actividades escolares lo antes posible.
Mientras tanto, miles de estudiantes continúan sin clases, y la economía local se ve afectada por las protestas y la inactividad en las escuelas.


