En un acuerdo calificado como «sin precedentes» por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el gobierno de El Salvador, liderado por el presidente Nayib Bukele, se comprometió a recibir deportados de otras nacionalidades, incluyendo a «criminales peligrosos» que actualmente cumplen condenas en cárceles estadounidenses. Este convenio se alcanzó durante la visita de Rubio a El Salvador como parte de su gira por Centroamérica.
We have offered the United States of America the opportunity to outsource part of its prison system.
We are willing to take in only convicted criminals (including convicted U.S. citizens) into our mega-prison (CECOT) in exchange for a fee.
The fee would be relatively low for… pic.twitter.com/HTNwtp35Aq
— Nayib Bukele (@nayibbukele) February 4, 2025
Rubio destacó que El Salvador no solo aceptará a deportados de diversas nacionalidades, sino que también recibirá a delincuentes condenados en EE.UU., incluso si son ciudadanos estadounidenses o residentes legales. «Le hemos ofrecido a EE.UU. la oportunidad de externalizar partes de su sistema penitenciario», explicó Bukele en una publicación en redes sociales, refiriéndose a la megaprisión CECOT, inaugurada hace dos años para albergar a presuntos miembros de pandillas como la MS-13 y Barrio 18.
El CECOT, considerada la prisión más grande de América Latina, fue diseñada para alojar a 40,000 reclusos, aunque actualmente alberga alrededor de 15,000. Bukele señaló que el acuerdo incluiría el cobro de una tarifa por parte de El Salvador, la cual sería «relativamente baja para EE.UU., pero significativa para nosotros», lo que permitiría hacer sostenible el sistema penitenciario del país centroamericano.
El anuncio generó reacciones inmediatas, incluida la del multimillonario Elon Musk, dueño de Tesla, quien calificó la iniciativa como una «gran idea» en una respuesta pública a Bukele. Por su parte, el Departamento de Estado de EE.UU., a través de su portavoz Tammy Bruce, aclaró que El Salvador aceptará «inmigrantes ilegales violentos, incluidos miembros de la pandilla venezolana Tren de Aragua, así como migrantes ilegales criminales de cualquier país».


