El Departamento de Defensa de Estados Unidos autorizó este martes el despliegue de soldados en la frontera con México a bordo de vehículos tácticos, con el objetivo de fortalecer las labores de detección y monitoreo en apoyo a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Según un comunicado oficial, esta medida permitirá a las tropas realizar patrullajes móviles terrestres, mejorando su capacidad para rastrear movimientos sospechosos en las áreas asignadas. Además, los militares podrán transportar a agentes de la CBP a lo largo de las rutas de patrulla, lo que representa un cambio significativo respecto a la vigilancia previa, que estaba limitada a posiciones fijas.
El General Gregory Guillot, comandante del Comando Norte de Estados Unidos, destacó que esta nueva estrategia brindará mayor movilidad y flexibilidad a las unidades destacadas en la frontera sur. También señaló que contarán con sensores ópticos avanzados para optimizar la detección de actividades ilegales.
Sin embargo, el comunicado subraya que los soldados desplegados bajo el estatus de Título 10 no tienen autorización para realizar tareas de aplicación de la ley civil, como registros, incautaciones o detenciones. Su labor se limitará a funciones de apoyo en vigilancia.
Por último, se informó que el Comando Norte continuará con entrenamientos adicionales para garantizar la correcta implementación de estas nuevas facultades, asegurando que se desarrollen dentro del marco legal vigente.


