Las autoridades de inmigración en Estados Unidos han anunciado que todas las personas que residan en el país sin estatus legal deberán registrarse ante el gobierno federal. Quienes no cumplan con esta obligación podrían enfrentar multas, penas de prisión o ambas.
Según un comunicado de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS), el registro será obligatorio para todas las personas mayores de 14 años sin estatus legal. Deberán proporcionar sus huellas dactilares y dirección, mientras que los padres o tutores serán responsables de registrar a los menores de 14 años.
El requisito de registro de inmigrantes en EE.UU. no es nuevo, ya que se remonta a la Ley de Registro de Extranjeros de 1940 y a la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952. Sin embargo, esta nueva medida refuerza su aplicación y alcance.
En el pasado, el Sistema de Registro de Entrada y Salida de Seguridad Nacional, implementado tras los atentados del 11 de septiembre, exigía a hombres no ciudadanos de 16 años o más, provenientes de 25 países—en su mayoría de mayoría árabe o musulmana—registrarse en el gobierno. Aunque el programa no derivó en condenas por terrorismo, llevó a más de 13,000 personas a procesos de deportación antes de ser suspendido en 2011 y disuelto en 2016.
Las autoridades no han precisado la fecha exacta en la que el nuevo sistema de registro entrará en vigor ni los procedimientos específicos para su implementación.


