Las autoridades migratorias de Estados Unidos reportaron una reducción del 85% en los cruces fronterizos durante los primeros días de la administración de Donald Trump, en comparación con el mismo período de 2024.
De acuerdo con un comunicado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), la caída en los intentos de ingreso ilegal está vinculada a la implementación de las nuevas órdenes ejecutivas en materia migratoria.
Entre el 21 y el 31 de enero, las detenciones realizadas por la Patrulla Fronteriza en la frontera suroeste se desplomaron, mientras que las repatriaciones aumentaron, permitiendo a los agentes centrar sus esfuerzos en labores de vigilancia, señaló el comisionado interino de CBP, Pete Flores.
Según el organismo, el descenso responde a la eliminación de la política de “atrapar y liberar”, reemplazada por un enfoque que prioriza la detención y expulsión rápida de los migrantes.
Además, el número de personas consideradas inadmisibles en los puntos de entrada de la frontera cayó en un 93% en los 11 días posteriores a la toma de posesión de Trump, en comparación con los días previos.
El comunicado también recuerda que, desde el 20 de enero, el gobierno suspendió el uso de la aplicación CBP One para programar citas de ingreso y puso fin a los permisos humanitarios para migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, optando por revisar los casos individualmente.
En contraste, en diciembre, antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca, se registró un ligero incremento en los cruces irregulares, con 47,300 detenciones en la frontera sur, frente a las 46,000 reportadas en noviembre.


