En una reunión previa a la sesión de la Cámara de Diputados, legisladoras de Morena expresaron su apoyo al diputado Cuauhtémoc Blanco, quien enfrenta una votación para determinar si se le retira el fuero por una acusación de abuso sexual. Durante el encuentro, Blanco afirmó que no ha cometido ningún delito y atribuyó las acusaciones a una campaña en su contra por parte del exfiscal Uriel Carmona, a quien señaló por presuntos vínculos con el crimen organizado.
El exgobernador de Morelos enfatizó su inocencia, declarando: “Soy incapaz de violar a una mujer, tengo principios, tengo educación, esa educación me la dio mi madre, somos seis hermanos. No soy un asesino, ni un ratero, ni un violador, estoy cansado de esto”.
Sin embargo, este respaldo ha generado divisiones dentro de Morena. Algunas diputadas han manifestado su desacuerdo con la postura del partido, argumentando que defender a Blanco contradice la agenda de apoyo a las mujeres promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La Sección Instructora de la Cámara de Diputados, controlada por Morena, ha recomendado mantener la inmunidad de Blanco, argumentando deficiencias técnicas en la investigación de la Fiscalía de Morelos. No obstante, la decisión final recae en el pleno de la Cámara, donde la oposición, incluyendo al PRI, podría influir significativamente en el resultado.
Este caso ha puesto en evidencia tensiones internas en Morena y ha suscitado críticas sobre la coherencia del partido en temas de derechos de las mujeres. La votación en la Cámara de Diputados será determinante para el futuro político de Cuauhtémoc Blanco y podría tener implicaciones en la percepción pública del compromiso de Morena con la justicia y la equidad de género.


