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viernes, 6 de marzo, 2026
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Detienen al príncipe Andrew, la trama Epstein sacude a la realeza británica

El nombre de Andrew Mountbatten-Windsor volvió al centro del escándalo. Este 19 de febrero, día en que cumplió 66 años, el hermano menor del rey Carlos III fue detenido en su residencia en Norfolk por la Policía británica. Se convierte así en el primer exmiembro de la monarquía arrestado en la era constitucional moderna tras la revelación de los archivos vinculados al caso de Jeffrey Epstein.

La detención fue ejecutada por la Policía de Thames Valley, días después de confirmar que analizaba una denuncia por presunta “mala conducta en un cargo público”. La acusación no está relacionada directamente con delitos sexuales, los cuales Andrew ha negado reiteradamente, sino con el presunto envío de documentos confidenciales del Gobierno británico a Epstein cuando se desempeñó como enviado especial para el comercio internacional entre 2001 y 2011.

El origen de la investigación radica en un correo electrónico hallado en los archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. En 2010, tras una gira oficial por Singapur, Hong Kong y Vietnam, Andrew habría remitido informes reservados a Epstein. “Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de mala conducta en un cargo público”, expresó el subdirector de la Policía de Thames Valley, Oliver Wright.

El caso revive años de controversia. Andrew reconoció públicamente haber integrado el círculo social de Epstein desde 1999. Incluso después de que el financiero fuera condenado en 2008 por solicitar prostitución a una menor, el contacto entre ambos continuó. En 2019, tras la última detención de Epstein por tráfico sexual de menores, y su posterior muerte en prisión, la presión pública llevó al príncipe a retirarse de la vida institucional.

Las revelaciones recientes amplían el alcance del escándalo. Los archivos desclasificados suman más de 3 millones de páginas, 2 mil videos y 180 mil imágenes, en los que el nombre de Andrew aparece más de 1,800 veces. Entre el material difundido destaca una fotografía que generó fuerte impacto mediático. Aunque la mención en estos documentos no implica automáticamente delito, sí abrió nuevas líneas de investigación.

El caso también reavivó las acusaciones de Virginia Giuffre, quien en 2021 demandó civilmente a Andrew en Estados Unidos por presunta agresión sexual cuando ella tenía 17 años. Dos años después, Isabel II le retiró sus títulos militares honorarios y el tratamiento de alteza real. En 2025, ya bajo el reinado de Carlos III, perdió los títulos restantes y abandonó Royal Lodge.

La detención del expríncipe marca un precedente inédito para la monarquía británica, que históricamente había evitado escenarios de este tipo. “Nadie está por encima de la ley”, recordó el primer ministro Keir Starmer horas antes del arresto.

Hasta ahora, la única persona condenada por la red de Epstein es Ghislaine Maxwell, sentenciada a 20 años de prisión por reclutar menores para la trama. Pese a la magnitud del expediente y la cantidad de figuras mencionadas, desde líderes políticos hasta empresarios, pocas detenciones se han concretado.

La captura de Andrew coloca a la familia real británica en uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Más allá del proceso judicial en curso, el caso evidencia cómo la desclasificación de archivos en Estados Unidos abrió una crisis institucional que ahora trasciende fronteras y golpea directamente al corazón de la monarquía.

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