La familia de Fabiola Metzulebeth Cervantes Macías, de 30 años, vive días de angustia tras su desaparición el 1 de noviembre, cuando salió de su trabajo en la colonia Tomás Alva Edison, en Tijuana. Desde entonces, no hay señales claras de dónde podría estar, y sus seres queridos piden apoyo urgente de la comunidad y de las autoridades.
Fabiola, quien mide 1.48 metros, pesa 55 kilos y tiene tatuajes visibles en brazos y espalda, fue vista por última vez camino a casa. Su madre relata que el 2 de noviembre fue el último contacto directo que tuvo con ella. Además, la última ubicación del teléfono coincide con el domicilio del presunto agresor en Villa del Campo, un dato que ha generado preocupación entre la familia.

El hombre relacionado con ese domicilio está detenido por la Fiscalía General del Estado, aunque la familia asegura no tener información clara sobre el avance del caso. “Me siento impotente, desesperada al no saber nada. Solo queremos encontrarla con vida”, expresó su madre, quien teme que el caso se esté estancando.
También señalan irregularidades en un mensaje que supuestamente envió Fabiola, donde decía que cruzaría a Estados Unidos. Su familia lo considera sospechoso, ya que no coincide con su modo habitual de escribir, lo que les hace pensar que alguien más utilizó su teléfono.
El hermano de Fabiola recordó que ya existía una denuncia previa contra el mismo hombre, acusado de entrar a su domicilio y robar 10 mil pesos y un celular. Afirma que el individuo consumía drogas y que, pese a que la relación ya había terminado, seguía acosándola, un patrón que ha generado inquietud sobre el nivel de riesgo en el que ella se encontraba.
La familia ha buscado en el Servicio Médico Forense y en zonas de Tecate sin obtener resultados. Colectivos de búsqueda también se han sumado al esfuerzo para localizarla. Fabiola es madre de tres niños de 2, 8 y 9 años, quienes están a salvo, pero a la espera de respuestas.
La familia pide difundir su caso y reportar cualquier información que pueda ayudar a encontrarla.


