na mujer en Nuevo Laredo, Tamaulipas, ha denunciado haber sido víctima de abuso sexual por parte de aproximadamente 20 elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional. Según su testimonio, el 2 de marzo, mientras se dirigía a su trabajo en la zona conocida como «Las Carboneras», fue interceptada por varias camionetas oficiales en la «brecha de los polis».

Los uniformados la acusaron sin pruebas de pertenecer a un grupo criminal y la subieron a una patrulla. Posteriormente, la trasladaron a los márgenes del Río Bravo, donde la desnudaron y la obligaron a realizar actos sexuales bajo amenazas de muerte. La víctima describió al presunto líder del grupo como un hombre moreno, de baja estatura, robusto, con barba y lentes.
Tras el ataque, la mujer presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR), abriéndose una carpeta de investigación por los delitos de lesiones, abuso sexual y robo, ya que también le sustrajeron dinero en efectivo y su teléfono celular.
La víctima expresó que decidió denunciar para evitar que otras mujeres sufran situaciones similares. Hasta el momento, las autoridades no han emitido declaraciones oficiales sobre el caso, y se desconoce si los agentes involucrados han sido identificados o están bajo investigación.
Este incidente se suma a otros casos recientes en la región que han generado preocupación sobre el comportamiento de las fuerzas de seguridad y el respeto a los derechos humanos.


