Kattherina Gómez, originaria de Colombia, encontró en Tijuana un espacio para compartir la cultura y gastronomía de su país. Su proyecto inició con el negocio “Katy’s Esencia Colombiana”, donde ofrece antojitos tradicionales como arepas, empanadas, patacones y chorizos.
Con el tiempo, decidió llevar su emprendimiento un paso más allá: decorar una calafia con los colores y símbolos de México y Colombia, convirtiéndola en un punto de encuentro cultural y en el inicio de su propuesta de “Chivas Colombianas”.
En su país de origen, las chivas fueron utilizadas como transporte público y posteriormente se transformaron en atractivo turístico para recorridos. Gómez busca replicar esa experiencia en Tijuana, ofreciendo a residentes y visitantes una forma distinta de conocer la ciudad.
La emprendedora contó que esta idea pudo concretarse gracias a un concurso organizado por un banco, en el que resultó ganadora de 100 mil pesos, recurso que destinó a la compra de la calafia. Para decorarla, organizó una “donatón” en la que familiares, amigos y la comunidad colombiana aportaron artículos representativos de su país.
“Cada objeto que está aquí tiene una historia; son recuerdos que me donaron en Colombia y que ahora forman parte de este proyecto. Es el cariño de muchas personas”, expresó.
La calafia está pintada en dos mitades: una dedicada a la cultura mexicana y otra a la colombiana. “Es una fusión, no quiero ser ni muy colombiana ni muy mexicana, sino mostrar que juntos podemos hacerlo”, agregó.
Actualmente, Kattherina estaciona la unidad en el parque de la 8 de la Zona Centro, donde además instala su puesto de antojitos. Allí, los visitantes pueden degustar una arepa y disfrutarla a bordo de la “Chiva Colombiana”, que poco a poco se ha convertido en un atractivo de la zona.
Su meta a futuro es consolidar rutas turísticas con las chivas, integrando música, gastronomía y tradición en una experiencia distinta para quienes recorran Tijuana.


